LA CHICA DE LA MELENA RUBIA

por | Oct 23, 2025 | Relato | 0 Comentarios

Decidió que tenía que llevar los curriculums en persona, desconfiaba de los procesos de selección, y mucho más ahora con la IA, muchos CV se trasladaban si ningún pudor a la papelera del ordenador.

Tenía un conocido en la empresa que sirvió de nexo con una chica obscenamente joven del Recruiting Departament. Esta con toda la franqueza del mundo le dijo que su perfil estaba completamente desactualizado.

Las agencias ya no contrataban a gente como él, buscaban otros profesionales del mundo de la publicidad, más jóvenes y más polifacéticos.

Tenía 52 años, llevaba tres separado, dos sin trabajar y uno viviendo en casa de su hermana. La crisis de los 50, sin buscarla, le había sacudido fuerte, toda su estabilidad se había tambaleado y desmoronado cual torre de naipes.

Y allí estaba él en aquella sala minimalista, con aquella pseudo profesional de pelo lacio y mirada esquiva desahuciándole. De repente se abrió la puerta y su amigo le saludó afectuosamente, “este es el tío más ligón que he conocido en mi vida”, la duda en la mirada de ella era más que evidente.

La chica se fue y se quedaron los dos hablando, “algo saldrá no te preocupes”. Una compañera de mi chica da una fiesta mañana, ven y te animarás un poco.

Todos sus bienes cabían en el deportivo descapotable que compró con el finiquito de la empresa, celebrando que su exmujer no podría quitárselo y que pronto encontraría algo mejor.

Al menos tenía el coche, dos maletas pequeñas, un portátil viejo y su iphone ultimo modelo. Todo eso y a su hermana mayor, un cuñado y tres sobrinos. Podía sentirse un hombre muy afortunado.

Al día siguiente fue a la fiesta, nadie le dijo que era en un palacete, al subir las escaleras se encontró con una chica muy llamativa, vestida de rosa, alta, altísima, rubia, pelo ondulado, enormes ojos claros y una preciosa sonrisa que contagiaba alegría. No podía dejar de mirarla y sonreír embobado.

Helena era la anfitriona de la fiesta, era colombiana, alta ejecutiva de Marketing, su padre tenía empresas por todo el mundo, llevaba tres años viviendo en Madrid, pero no había encontrado lo que quería y volvía a Estados Unidos.

Cuando le vió, sintió algo inquietante en su interior, una certeza absoluta, su razón estalló en mil pezados, supo que ese encuentro no era casual, que ese hombre de ojos tristes iba a ser el padre de sus hijos; no volvió a separarse de él.

Recuperó su casa, canceló el viaje y mientras cenaban juntos le dijo, “no vuelvas a casa de tu hermana, vivamos juntos, en un par de meses podemos planear la boda, siempre he soñado con casarme en una ermita del Cerro de San Miguel en el Desierto de los Leones, en México”.

Recién nombrado Director General mantuvo la primera reunión informal de reconocimiento, era un equipo directivo joven, con perfiles internacionales y sobrecualificados casi todos. En ese desayuno reconoció a la chica joven del departamento de Recursos Humanos que había hecho trizas su curriculum meses atrás.

Esperó a que todos se fueran y cuando estuvieron solos le dijo, “valoré tu sinceridad, sin embargo necesitas trabajar la empatía, no olvides que la fuerza de las personas radica en su interior, en la capacidad de creer en ellos mismos. La vida no es sino un cambio constante, actitud para ver las oportunidades y valentía para llevarlas a cabo”.

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas recientes

Categorías

SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG

SÍGUENOS EN YOUTUBE

Pin It on Pinterest