CONSTRUYAMOS UN MUNDO DE PAZ

por | Dic 26, 2023 | Reflexión | 0 Comentarios

¿Sientes la paz?, en ti está la paz, en el interior de tu pecho, de tu corazón, de todo tu ser se instala la paz….

La que te permite ver más allá de las palabras, de los hechos, la paz que te permite entender más allá de tus fantasmas, de tus pensamientos, la paz que te permite sentir más allá de las encorsetadas emociones que pueblan el día a día, la paz que te permite mostrar quien eres, que luminosa esencia portas.

¿Dónde habita la paz?, la paz habita en el silencio, la paz habita en la alegría, la paz habita en el presente, la paz habita en el no juicio, la paz habita en la compasión, la paz habita en el respeto, la paz habita en el agradecimiento, la paz habita en la empatía, la paz habita en la aceptación, la paz habita en la tolerancia, la paz habita en el perdón. Dónde habita la paz es el amor.

Es un momento maravilloso para echar la vista atrás, evaluar como esta nuestro nivel de paz y decidir si quiero que en mi habite la paz, porque esa es mi elección. Si tu no estás en paz, nada podrá estarlo, aunque gritemos su nombre desde la garganta, ésta solo puede brotar del sentimiento.

Aprendiendo a gestionar lo que me pasa desde otro lugar, con otra actitud, entendiendo que lo que aparece en vida es aquello a lo que tengo que dar prioridad, y aquello a lo que debo atender.

Darme el permiso de equivocarme, de frustrarme, de caerme para volver a empezar de nuevo porque ya sé por donde continuar.

Significa que todos somos uno, que tengo que amarme desde mi propia dualidad, con mis luces y con mis sombras, y que hasta que no abrace estas ultimas, mi luz no brillará con  mayor intensidad. De la misma forma que puedo comprender las luces y las sombras de los otros, según su nivel de evolución.

Salir de la queja, del drama, de la negatividad, de la crítica, dejar de buscar fuera, de ambicionar más y más cosas materiales que no me satisfacen para ir llenando los vacíos.

Decidiendo desde donde quiero vivir, desde donde quiero alcanzar esa paz, que tengo que hacer para cesar mi pelea con el mundo, mi encarnizada batalla con la vida, porque estoy anclado en el sufrimiento, en la búsqueda de culpables que me alejan de las fantasías idílicas externas, en vez de en el disfrute del instante y del agradecimiento.

Incluso aceptando que en los conflictos más violentas e injustos debemos permanecer en paz. Porque forman parte del camino de aprendizaje, de crecimiento. En la paz de nuestro corazón. Elevando esa paz desde cada ser para crear una gran red de protección, de sostén y ayuda.

Construyamos un mundo de paz incluso en tiempos de en guerra. Sin olvidar que el verdadero ladrón de la paz, no es el odio, sino el miedo.

Respetemos las opiniones de los demás desde la tolerancia, desde la libertad, desde el equilibrio. Sin identificarme ni permitir que las actitudes más radicales me influyan. Que los libros de historia nos ayuden a recordar los límites de la cordura, a mantener una mirada de sabiduría y ecuanimidad.

Encenderemos la “velita de la paz” en el centro de nuestro pecho. Entre todos iluminaremos un poquito más este mundo y esa luz tendrá la fuerza y la capacidad de expandirse, creciendo sin limite alguno.

Observemos cual es nuestro nivel de paz interno, y cuando estemos en paz con nosotros mismos, con nuestra familia, amigos, entornos, pasado, futuro y especialmente presente, habremos conquistado la paz con el todo.

Construyamos un mundo de paz, siendo paz!

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas recientes

Categorías

SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG

SÍGUENOS EN YOUTUBE

Pin It on Pinterest