MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

por | Feb 25, 2024 | Canalización | 0 Comentarios

Cuando desencarnamos de manera consciente y con un mínimo bagaje espiritual, ascendemos por una grandiosa columna de luz brillante, según entramos en contacto con ese canal luminoso nos convertimos, al instante, en radiantes seres de luz dependiendo de nuestro nivel de evolución seremos más o menos luminosos, emanando diferentes tonalidades y más expandidos. Recuperamos nuestro verdadero estado.

Nos encontramos, una vez recorrido ese tubo, con una luz cegadora más espesa, al atravesarla descubrimos un hermoso lugar lleno de belleza y color donde se produce el encuentro de almas, es un espacio lúdico, festivo y amoroso, de una paz infinita, de una armonía única que nos permite la reconexión con la esencia divina, con los hermanos, guías, maestros, consciencias, con las familias, con los seres amados que ya han trascendido, con nuestros animales fallecidos…. Todos vienen a recibirnos, a felicitarnos por la encarnación y darnos una cálida la bienvenida.

Un ambiente de celebración, de alegría, de amor, de dicha, de felicidad en mayúsculas. Es el lugar donde las almas vuelven a casa, lo sienten y se sienten llenos de paz, entienden que son luz, que son amor y que son esa maravillosa frecuencia y expresión de la fuente.

Las almas se reencuentran y se reubican dependiendo de cada una de ellas, antes o después se reunirán con sus guías, con su familia álmica implicada o incluso también con el consejo kármico, para evaluar si su plan de vida ha sido llevado a cabo alineado con los objetivos que cada uno marca en su propio plan de vida.

En el momento de morir, cuando el corazón se apaga y el alma se libera, toda la existencia se recapitula en base a los hitos más importantes de ella, como una sucesión de imágenes de los momentos clave de la encarnación.

Por eso cuando se analiza con los guias o el consejo, la evolución de esas experiencias, cada alma revisa desde el amor su trayectoria. Si los objetivos de crecimiento están logrados tal y como estaban previstos, si se han añadido nuevos, si se han ido modificando en base a la libre elección, sino se pudieron llevar a cabo. Esta revisión puede realizarse con el guía principal o más guías o incluso pueden estar involucradas otras instancias espirituales.

En el plano espiritual no hay jerarquías, son vibración y frecuencia. La vibración superior facilita un entendimiento  y una comprensión un poco más elevada, con más experiencia y conocimiento, pero no se trata de jerarquías, se trata únicamente de sabiduría y niveles de frecuencia vibratoria.

Una vez comprendidas las experiencias de vida, el alma se regenera, se dirige a unos espacios de limpieza para desprenderse de las partes más densas de la encarnación. En especial las impregnaciones mentales y/o emocionales, conectando con la fuente y los deseos propios de cada ser.

Es un profundo trabajo de amor, como una labor meditativa, desde el equilibrio, desde la paz, no hay juicios, no hay castigos, no hay frustración, no hay ego, no hay una sensación de triunfo o de fracaso, tan solo una observación amorosa del proceso de la vida y una preparación para vaciarse de todo ello. Puede ser solitario ese trabajo como un retiro, o no, dependiendo de la profundidad de esa purificación, de la reconexión con el ser.

El tiempo y el espacio no existen como lo entendemos en la tierra, pueden estar siglos, años, meses, días, pueden volver con sus familias álmicas con la que comparten una esencia común. Esas almas han salido unidas de la fuente, como si de un parto múltiple se tratara. Contienen su propia individualidad pero tienen una conexión profunda y un nivel frecuencial de partida común, con el libre albedrío cada uno evolucionará libremente a su propio ritmo y seguirán siendo familias álmicas aunque estén en niveles diferentes.

Se nutren, se apoyan, se comprenden, se cuidan. Pueden compartir encarnación o no, pero los lazos que les unen son muy fuertes. A veces pueden coincidir con la familia con la que encarna, a veces no, es una profunda sensación de hermanamiento y de un amor incondicional intenso. Las experiencias en vida más transformadoras se suelen realizar con ellos como participantes.

Todas las almas están al servicio de la luz realizando las tareas que sean convenientes, acompañando almas más jóvenes, aprendiendo de almas más experimentadas, recopilando información y sabiduría en grandes centros de conocimiento, dando la bienvenida a los seres que vienen, ayudando a los guías con los seres encarnados, cocreando realidades y otras muchas cosas que ya se irán desvelando.

Cuando el alma siente que debe volver a encarnar, planifica la encarnación, lo comparte con sus familias álmicas, con sus guías, o com su guía principal y se pone en marcha en el consejo kármico con todos los involucrados. El alma decide libremente cuando reencarnar, de la misma manera que puede elegir venir voluntario para una misión puntual, o ayudar a otro en su planificación de vida.

Hay un guía principal y se pueden tener hasta 5 o incluso más. Los guías no suelen encarnar, pero sí han encarnado muchas veces para alcanzar todo el conocimiento necesario y poder ayudar. Jamás interfieren, al igual que el resto de otros seres de luz, en el libre albedrio de las almas que asisten.

Dentro de los guías también puede haber guías que solo tienen un alma que acompañar o hay guías que llevan un grupo de almas según su vibración y frecuencia. Poco a poco evolucionarán en maestría.

Se puede encarnar en diferentes planetas, en diferentes dimensiones, en diferentes planos de consciencia y de evolución. La tierra es un planeta más denso, con mayor dualidad, a priori menos evolucionado espiritualmente que da la posibilidad de un crecimiento rápido. Es la escuela de las emociones, gestionar esas emociones es uno de los principales trabajos de las almas y uno de los más retadores.

Razón por la cual se reencarna en este planeta, una y otra vez, hasta integrar como aprender a vivir desde el corazón. Cuando se vive desde el corazón, sé es amor, sin importar donde se viva o qué se esté viviendo.

Sentir desde el corazón, vivir desde el corazón, expresarse desde el corazón. Aquí y ahora, con la alegría como estandarte. De esta manera traemos un poco de la esencia de la luz a la vida. E instalamos la semilla crística en el corazón físico.

A medida que nuestra mente va perdiendo límites, la información que nos llegará será mucha fluida y con nuevos aprendizajes, posibilidades, realidades. Nada «es sólo así», nada es estático, nada está encajado en patrones limitados, nada es como debe ser, abrid la mente y el conocimiento se expandirá en vosotros.

 

La muerte no existe, porque el alma es inmortal. Confiad en vuestra alma, ella alberga el conocimiento de todas las existencias. Confiad en la vida, está escrita y dirigida por vuestra alma.

(Mensaje canalizado)

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas recientes

Categorías

SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG

SÍGUENOS EN YOUTUBE

Pin It on Pinterest